Recuerdo como me ahogaba
en el respiro cansado
que posabas en mi hombro
ese cansancio eterno tuyo
que impregna el cuerpo del mundo
y lo hace querer morir
como morĂa yo en ti
deseperado
buscando la carne
donde durmiera mi caricia
y los labios
que besaran mi beso
beso lanzando al aire
como el canto de un ave
a una hembra extinta